martes, 16 de agosto de 2016

Notas a caballo sobre Juan Martín del Potro

Juan Martín del Potro. Medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Río 2016
(Para detalles sobre su carrera haga Click sobre la imagen)


Soy uno de esos aficionados a los deportes que ya no practica ninguno pero que con frecuencia los mira en la TV. Algunos se sorprenden al verme sentado en absoluta concentración mirando el Golf, baseball, fútbol, un torneo de Bowling o sencillamente estacionarme frente a la televisión tres o cuatro horas para ver la final de un Grand Slam. Y en esa misma línea me gusta escuchar a los especialistas en deportes de una y otra cadena televisiva. Con los que coincido son unos cracks, unas maravillas; los otros son los loquitos sin rumbo de este mundo, que son expertos en meter la pata y narrar más que comentar y a menudo narran algo que está sucediendo en otra pantalla de TV que sólo ellos ven en su mustio estudio de televisión (¿o tal vez es al revés?)

Y todo esto viene a cuento por la extraordinaria participación de Juan Martín del Potro en el tenis olímpico ya finalizado con una medalla de plata que debió ser oro. Lo vi desde el juego contra Novak Djokovic y me dejó pasmado por el altísimo nivel de juego ante quien es por largo el número uno del mundo (del Potro es actualmente el 141). Tiendo a apostar contra los top, contra los imbatibles, y huelga decir que disfrute un mundo al ver al serbio confundido, frustrado ante la contundencia de los primeros servicios de Juan Martín, materializando con ella un número importante de ases, ante la capacidad de responder a sus no menos impresionantes y ya conocidos saques y sobre todo a esas fantasmagóricas paralelas producto de un derechazo como pocos he visto en el tenis, desde por lo menos Pete Sampras. No disfruté sin embargo (¡no soy un bicho!) de las lágrimas de Novak al retirarse con esa derrota a cuestas. Me conmovió profundamente. Es un crack, un número uno, un batallador colosal que se encontró en el camino con alguien a quien quizá menospreció un poco y terminó dándole una gran sorpresa. Y una medalla olímpica es un trofeo único.

El siguiente desafío, contra el 5to. del ranking ATP, Rafael Nadal, no fue menos épico y el resultado no menos merecido. De hecho el partido pudo haber sido más fácil para Juan Martín pero perdonó la rotura del servicio de su rival en varias ocasiones con lo que tuvo que trabajar más para quedarse con la victoria a pesar de que en las postrimerías del partido hubo un segundo aire de Rafa Nadal que lo puso en aprietos y que insufló al español un entusiasmo que parecía conducirlo al podio.

Ya llegada la hora de las definiciones, hay que ser justos, del Potro había hecho un gran gasto físico. Luchar contra el número 1 y luego el 5to. para finalizar de frente al 2do. es como una epopeya griega. Andy Murray, otro formidable caballo de mil batallas, llegaba más fresco y siempre será uno de los huesos más duros de roer en el tenis actual; a del Potro se le vio acusar, desde el principio, el cansancio acumulado de las jornadas anteriores y en el set final, a pesar de que estuvo a puntos de quedarse con el oro, ya arrastraba los pies. La gran diferencia pudo estar en un par de paralelas que se quedaron en la red, de esas que salen de la raqueta del argentino haciendo llorar las cuerdas pero que por falta de ajuste en la técnica, cansancio o mala suerte, no llegaron a su destino. Nada más que agregar, Murray se quedó con el oro y no inmerecidamente; capitalizó lo que del Potro no concretó.

De Juan Martín del Potro no sé mucho salvo que anda metido en esto del tenis profesional desde el 2005 y que a los siete años ya andaba dándole raquetazos a una pelota; también que estuvo a punto de retirarse por motivos que desconozco y que al final del día serán de su única incumbencia. Pero como de los hombres públicos, sean deportistas, políticos o de la farándula, estamos autorizados a hablar el resto de los mortales, me quiero apegar a tal "derecho" y expresar algunas opiniones y consideraciones.

En primer lugar, ¿qué hace Juan Martín del Potro en el número 141 del ranking ATP? Particularmente este escribidor no le había visto jugar antes, seguramente he escuchado mencionarlo pero nunca me entusiasmó, muy probablemente porque no iba contra algún "notable" del tenis. Pero después de ver estos tres partidos olímpicos sé de quién estamos hablando y, para este inculto aficionado, es un verdadero desperdicio que no esté entre los primeros. Pero, siempre tendrá que haber un "pero", pude observar en su conducta, que incide en su desempeño, algunas grietas que apuntan a problemas de autoestima. Creo que Juan Martín necesita creer más en sí mismo, ser más "agresivo" en el mejor sentido de la competitividad, creo que tiene un ánimo un tanto voluble y tendencia a desarmarse con relativa facilidad. Las entrevistas posteriores a los primeros partidos mostraron a un muchacho sensible, humilde en su manejo del triunfo, lo cual admiro y valoro, pero también propenso a "quebrarse" emocionalmente, a la lágrima fácil, y eso, en ese mundo tan exigente, tiene que ser trabajado a nivel psicológico. Por otro lado y siguiendo con mi tesitura de "lego-aficionado-osado" (yo), creo que del Potro necesita de un trainer que le ayude a perfeccionar su brutal derechazo y a ser menos ingenuo en la cancha, más malicioso. Esa combinación de trabajo interno y el ajuste en las enormes virtudes tenísticas de Juan Martín del Potro terminarán de pulir a una raqueta que no merece estar por debajo de los primeros cinco del mundo.

José Bianco
@nomecallolaboca


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